domingo, 8 de abril de 2012

CON GRATITUD POR SER RECEPTORES DE BENDICIONES

A veces estamos tan inmersos en contar lo que no tenemos, que lo que tenemos pasa desapercibido. Los creyentes que vivimos en esta era profética de Laodicea, hemos hecho sinónimos las riquezas y la bendición. Es nuestra responsabilidad con Dios e identidad cristiana decir: "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.  Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;  atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna." 1 Tim. 6:17-19

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